Historia del Racismo

El concepto  de “raza” aparece y se desarrolla en España de manera simultánea a los procesos de conquista del sur de la península ibérica y de América.



En ese entonces Imperio Español en América sostuvo que existían tres razas puras (blanca, negra e indígena) y una serie de "cruzas" entre personas de diferentes razas, también llamadas "castas" (mestizos, chinos, zambos, mulatos, salto atrás, etc.)




El sistema español de clasificación racial de las personas en América fue una evolución de la doctrina de limpieza de sangre que había aparecido en España en el siglo XIV para segregar a la población conversa de judíos y moros en la península ibérica, creándose una diferenciación entre "cristianos viejos" y "cristianos nuevos".

En América, la clasificación de las personas según su pertenencia racial que hizo el Imperio Español conformara un sistema jerárquico de estratos sociales en el que los hombres blancos estaban en la cima y las mujeres negras en la base, según la pureza o impureza de su sangre que se establecía según su raza o su cruza racial.


El Racismo científico europeo:
En el siglo XIX, de la mano de los estudios científicos biológicos y antropológicos, se desarrolló una concepción racista con apoyo en la ciencia occidental. Estos estudios científicos sostuvieron que la especie humana estaba dividida en cuatro razas, nombradas a partir del «color» de piel: raza blanca, raza negra, raza amarilla y raza cobriza.

Imagen relacionada
El racismo científico europeo fue intensamente usado en la segunda mitad del siglo XIX por las potencias europeas para justificar el colonialismo, jingoísmo y genocidio, en varias partes de América, África, Asia y Oceanía. Entre ellas puede mencionarse el «reparto de África» legalizado en la Conferencia de Berlín de 1884-1885, en la que doce países europeos, el Imperio otomano y Estados Unidos se consideraron a sí mismos con derechos territoriales exclusivos sobre el continente africano, ignorando a los pueblos que lo habitaban. Entre otros muchos actos inspirados y legitimados por la filosofía racista pueden mencionarse, la apropiación en 1885 como propiedad privada de Leopoldo II de Bélgica del Estado Libre del Congo, en el que impuso un régimen esclavista y genocida; la conquista de la notable ciudad de Tombuctú por Francia en 1893 y la destrucción de su cultura varias veces centenaria; la conquista y destrucción del Reino de Dahomey en 1894 por Francia; la conquista de Madagascar por Francia en 1895; la conquista y destrucción del Reino de Benín en 1897 por Gran Bretaña; la apropiación por parte del empresario y mercenario británico Cecil Rhodes de lo que a su muerte se llamaría Rhodesia; la Conferencia de Algeciras de 1906, en la que las potencias europeas consideraron que Marruecos debía ser un «protectorado» de España y Francia; la matanza por inanición y envenenamiento del agua de las poblaciones Herero y Namaqua en el Desierto del Namib, entre 1904 y 1907, por parte de los colonizadores alemanes, considerado el primer genocidio de siglo XX.

El racismo en Estados Unidos de América:
Durante la colonización, al llegar al territorio norteamericano, Inglaterra utilizó el racismo para facilitar y legalizar la esclavitud. La esclavitud en los Estados Unidos comenzó con esclavos negros africanos y las personas de ascendencia africana y, ocasionalmente, con los amerindios. Una ley de Virginia de 1705 estableció que la esclavitud se aplicaría a aquellas personas de pueblos que no fueran cristianos. La mayoría de los esclavos eran negros, y estaban en poder de los blancos, aunque algunos norteamericanos nativos y negros libres también tenían esclavos. La esclavitud se prohíbe en Estados Unidos en 1865, luego de la Guerra de Secesión, mediante la Decimotercera Enmienda.

Aún habiéndose eliminado la esclavitud, se siguió practicando la segregación durante casi un siglo, pero, como resultado de la lucha por el Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y del apoyo del Presidente John F. Kennedy y de Lyndon Johnson, se firma en 1964 la Ley de Derechos Civiles, en la que se prohíbe la aplicación desigual de los requisitos de registro de votantes y la segregación racial en las escuelas, en el lugar de trabajo y en las instalaciones que sirvieran al público en general («lugares públicos»), y, un año después, en 1965, la Ley de derecho de voto.



El Racismo nazi y el Holocausto judío y gitano:
La evolución de la ideología racista en la cultura alemana tuvo su máximo desarrollo con el movimiento nacionalsocialista (nazismo), liderado por, Adolf Hitler que obtuvo la adhesión de una gran parte de la población alemana en las décadas de 1930 y 1940, hasta que colapsó con la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, en 1945. El nacionalsocialismo surgió como una ideología de superioridad de la llamada «raza blanca» y dentro de ella supremacía de una hipotética "raza aria", de la cual los alemanes, eran considerados su expresión más pura en el siglo XX. El racismo nazi estuvo dirigido principalmente contra las personas de origen judío y en segundo lugar contra las personas pertenecientes al pueblo gitano. El nazismo obtuvo también fuerte adhesión fuera de Alemania, en países como Estados Unidos, donde confluyó con el fuerte desarrollo del racismo estadounidense dirigido especialmente contra la minoría afroamericana; su principal empresario Henry Ford fue seguidor y ardiente difusor de la ideología nazi entre las personas de habla inglesa.


Imagen relacionada





Comentarios